Varios equipos europeos de LEC (LCS) están presentando quejas formales ante Riot Games por la conducta de G2 a lo largo de los años. Este año se habla de Caps y su cambio a G2, pero en las quejas se remontan a 2016, refiriéndose a las acciones de G2 como un “robo sistemático e ilícito de jugadores“.

En el punto de mira se encuentra Perkz, el cual ha hecho reroll a ADC de G2 con la entrada de Caps. En la queja se explica que este jugador es el contacto entre G2 y los jugadores. Supuestamente, la organización le quiere jugando y buscando jugadores, para que luego los directivos de G2 cierren los tratos. Se dice que Perkz intentó convencer a estos jugadores vía Facebook, Discord, Skype o el propio League of Legends.

Esta queja retoma las redactadas en un informe por Josh Raven en 2016, que acusa a Perks de contactar con Zven y Mithy para llevárselos a G2 cuando estaban en Origen. El ADC de G2 no fue sancionado, pero si advertido de que estas acciones no se podían repetir.

G2 negó todo, pero más tarde ocurrió lo mismo con Odoamne de H2K Gaming. Perkz mantuvo conversaciones con él en el Campeonato del Mundo de 2016 y online. La queja también incluye a Wadid y Hjarnan, los cuales también fueron contactados tres semanas antes de ser Free Agent a través de Facebook y Teamspeak. Además, es mencionado Upset, aunque solo se nombró para ser sustituto en G2.

Sam Mathews, fundador de Fnatic twitteó: “Una de las ventajas de mi trabajo es que no “robo furtivamente”.” En relación con la transferencia de Caps de Fnatic a G2.

Los castigos por la obtención de jugadores de manera ilícita nunca han sido muy duros y el resultado probablemente sea como mucho una multa de 10.000 dólares, como sucedió con CLG y su fichaje de Scarra.